Lo que me dejó Mentes en Acción en Querétaro
David Martinez Meyer 3 min de lectura
El viernes pasado participé en Mentes en Acción, durante InnovaFest Querétaro. La conversación giró alrededor de los retos que enfrentan los emprendedores y de lo que necesitan para convertir una idea en una empresa que pueda crecer.
Uno de los temas que más me interesó fue la parte comercial. En Latinoamérica tenemos buenos emprendedores, productos y soluciones, pero seguimos encontrando equipos que conocen muy bien lo que construyeron y no necesariamente a quién se lo quieren vender.
Entender el mercado parece obvio, aunque en la práctica no siempre sucede. Implica conocer al consumidor, saber qué problema está dispuesto a resolver y tener claridad sobre cómo llegar a él. Una empresa puede desarrollar un gran producto, pero si no logra venderlo y generar recurrencia, difícilmente podrá escalar.
Desde inversión, esta parte importa mucho. No solo analizamos la solución o el tamaño del mercado. También buscamos equipos capaces de escuchar, ajustar y convertir lo que construyeron en un negocio viable.
Emprender fuera de la Ciudad de México
Otra cosa que me pareció relevante fue que el encuentro sucediera en Querétaro.
Una parte importante del ecosistema de emprendimiento e inversión sigue concentrada en la Ciudad de México. Esto hace que muchos proyectos fuera de la capital tengan menos acceso a conversaciones, conexiones y capital, aunque estén resolviendo problemas relevantes y tengan potencial para crecer.
Llevar estos encuentros a otros estados ayuda a conocer qué se está construyendo en cada región. También permite que emprendedores, inversionistas, corporativos y estudiantes coincidan en un mismo espacio.
La presencia de estudiantes fue particularmente alta. Muchos llegaron en grupos y tuvieron la oportunidad de escuchar a emprendedores hablar de sus avances, pero también de sus errores y de lo que todavía necesitan resolver.
Esto importa porque el emprendimiento no debería ser una conversación cerrada entre quienes ya forman parte del ecosistema. Si queremos más innovación, necesitamos que más personas puedan acercarse, entender cómo funciona y considerarla como una posibilidad.
Aprender cuando otro emprendedor recibe retroalimentación
Durante el encuentro, uno de los emprendedores presentó su empresa frente a la audiencia y recibió comentarios sobre su proyecto.
Hacer un pitch en público y escuchar lo que otros encuentran débil requiere valentía. Es fácil compartir los avances. Es más difícil abrirse a preguntas sobre el mercado, las ventas o el modelo de negocio frente a otros emprendedores.
Lo interesante es que esa retroalimentación no le sirve únicamente a quien está presentando. Las preguntas permiten que los demás reconozcan problemas que también pueden existir en sus empresas. Muchas veces uno entiende mejor sus propias áreas de oportunidad cuando las ve reflejadas en otro proyecto.
Este tipo de ejercicios vuelve más útil un evento. La conversación deja de quedarse en conceptos generales y aterriza en los problemas que realmente enfrentan quienes están construyendo una empresa.
Me quedo con tres ideas después de Mentes en Acción. Necesitamos fortalecer las capacidades comerciales de los emprendedores, llevar más oportunidades fuera de la Ciudad de México y crear espacios donde se pueda hablar con franqueza sobre lo que todavía no funciona.
Hay talento en muchas regiones del país. El siguiente paso es conectarlo mejor con conocimiento, mercado y capital.